sábado, 15 de octubre de 2011

La vida entre hortalizas saludables


Hoy he dejado un poco lo malo que ocurre en nuestro país, quiero mostrar que los salvadoreños también hacemos cosas buenas para tratar de mejorar nuestros  ingresos y estilo de vida. Un día comprando una lechuga en un mercado escuché a una señora hablar sobre la nueva agricultura denominada “agricultura orgánica”. Al principio pensé que se trataba de cultivos importados, pero no era así ya que en el país  existía un lugar donde se comenzó a cultivar de manera  diferente.  
Mi interés sobre este tema aumentó cuando la señora me preguntó ¿usted quiere una lechuga tradicional o orgánica? Me quedé pensando cuál sería su diferencia  y esta duda me llevó a investigar acerca de este interesante tema.
Agarré un cuaderno, una grabadora  y mi cámara y me fui hacia  Chalatenango a 85 km de San Salvador y  esto  fue lo que descubrí:

 
La agricultura orgánica surgió como un experimento  y se convirtió  en el principal medio de subsistencia  para los pobladores del  cantón El Chile en Los Planes, Chalatenango. 
             


“El sueño esta rico y el frío es insoportable, no son ni las cuatro de la madrugada  pero hay que levantarse para ganar  el pan de cada día”, dice don Juan Murcia. Un  agricultor del cantón El Chile en  Los Planes, Chalatenango. Él trabaja en la Asociación de Cooperativas de Productores Orgánicos (ACOPO de R. L.), funciona desde 1995 con 26 agricultores asociados. La cooperativa está integrada por  20 hombres  y 6 mujeres. Cada uno de los socios tiene de 5 a 6 agricultores a cargo, quienes iniciaron la nueva idea sobre la siembra de la tierra.
El presidente de ACOPO, Adelmo Arreaga, ejerce el cargo desde hace  3 años, define la agricultura orgánica como “el sistema de cultivo agrícola basada en la utilización óptima de los recursos naturales, donde no se utiliza  químicos, sino solo abono elaborado con estiércol de la gallina, conocido como "gallinaza"; hierbas, hojas secas de los árboles y harinas de rocas”.

Manuel López, agricultor con cinco años de trabajar orgánicamente, asegura que la diferencia respecto a los cultivos convencionales y  orgánicos  es la calidad y el bienestar de las personas tanto de las que cultivan como de los consumidores.
Es interesante como empieza la historia de 5 agricultores  que  gracias a un extranjero que visitaba su zona cambiaron  la forma de trabajar y procesar los vegetales. “Como olvidar al gringo Smith si  él nos  dio la idea que poco a poco hemos desarrollado”, resaltó Roberto Mejía uno de los primero pioneros que en este tipo de agricultura. 
Al principio los llamaban incomprendidos, cuando iniciaron  con toda esta locura de cultivar orgánicamente pero  ya estaban cansados  de tanta enfermedad debido a los químicos y pesticidas. Cada año moría más de algún cultivador por los tóxicos de los pesticidas. Doña Josefa relata la muerte de su hijo Daniel de 25 años, quien feneció a causa de una terrible infección  por los químicos que contenía el pesticida que él roseaba en las parcelas de rábano.  Estas y otras razones hicieron que los habitantes de Los Planes se decidieran a cambiar la forma  de laborar sus productos.
“Muchos decían que no tendríamos futuro, pero gracias a Dios, poco a poco hemos llegado lejos porque hasta una empacadora tenemos y nuestros productos se venden a distintos supermercados; tales como La Despensa de don Juan, Híper Europa,  entre otros.  Y no solo en estas reconocidas empresas,  sino también en  hoteles prestigiosos donde nuestras legumbres se utilizan en comida gourmet”, afirmó Arreaga,  mientras cortaba lechugas de verde intenso.
Pero todo este proceso no ha sido nada fácil, ya que se han implementado diferentes técnicas. De 1998 al 2000 se cultivaba de una manera más artesanal. Pero de 2000 a 2005 se incluyeron nuevas maneras  e instrumentos, uno de ellos fue el uso de invernaderos para prevenir del mal tiempo  y que animales afecten al cultivo.
Once diferentes cultivos son los que  suman  su pequeña lista de  hortalizas. Entre los más demandados  están: lechuga Grand Rapid, lechuga romana, cebollines y zanahorias.
La agricultura es  la principal fuente de ingreso de los pobladores de Los Planes en Chalatenango. Donde no solo es un  trabajo de subsistencia,  sino un estilo de vida que no es nada fácil. Levantarse de madrugada, aguantar las bajas temperaturas, no dedicarle tiempo a su familia por estar siempre pendiente del cultivo es parte de la  agenda de un sembrador. Sin un seguro médico, vacaciones remuneradas y salario fijo, todos ellos   son felices realizando su trabajo.  Así como un jugador de fútbol  no puede vivir sin un balón, así un agricultor no puede vivir sin la  cuma y el contacto con la  tierra. 
Entre increíbles paisajes, un clima envidiable  y  la ilusión de  que cada día  sus cultivos sean más rentables, ellos ponen todo sus esfuerzos para  obtener un buen producto.
Hay mucha diferencia entre  un agricultor orgánico  y un convencional. El  primero tiene que saber diferentes  técnicas para preparar el cultivo con abono natural, donde se respete la fertilidad de la tierra y al medio ambiente. Mientras que el segundo cultiva de manera común con pesticidas y químicos. La preparación de la tierra lleva menos proceso.
Es por esto que ACOPO ha buscado apoyo en  ONG  como Clusa, organización costarricense que ha desarrollado la agricultura orgánica en su país. Gracias al apoyo que esta institución les ha dado han podido conocer maneras de cultivar nuevos productos como el brócoli.
¿Pero dónde esta le apoyo del Ministerio de Agricultura?
“Nosotros no tenemos relación con ACOPO, ya que  cultivar orgánicamente no es nuestra especialidad”, declaró   Orlando Vásquez, encargado del Centro Nacional de Tecnología (CENTA) en La Palma, Chalatenango.
Desafortunadamente, estas personas no tienen apoyo del gobierno y ni la municipalidad.
Para atraer a los turistas, construyeron  un agro-mercado  donde  los visitantes pueden observar la elaboración de  algunas hortalizas y las explicaciones de cómo se siembran.
El tratamiento de tierras que recibe el suelo dispuesto para la siembra orgánica es completamente natural. El rastrojo de los bosques, que concentra hojas secas y húmedas, barro y otras sustancias propias del suelo, es utilizado para hacer la amalgama con la que se llenan las bandejas de durapax que albergarán el germen de las lechugas. Luego, se pasa al área de lavado y empaque. Es toda una aventura  el recorrido de este lugar y que sin duda lo hace valorar más el trabajo que se realiza en cada parcela.
Pero tanto esfuerzo valdrá la pena. En nuestro país la mayoría salvadoreños no saben la existencia de la agricultura orgánica. Y compran  cualquier vegetal sin darse cuenta del tipo de químicos que esta lleva. Y por esto que  ACOPO te da una nueva versión de los vegetales saludables a bajos precios. “Es necesario que las personas sepan sobre agricultura orgánica y sus benéficos para que pueda analizar qué tipo de legumbres debe comprar”, aseguró Mariela Ramírez una turista que frecuenta los cultivos en  Los Planes en La Palma Chalatenango.  
En el Ministerio de Turismo surgió la idea de hacer turismo ecológico agrícola en la zona alta de Chalatenango. Con el fin de dar a  conocer el lugar y al mismo tiempo ayudar a los agricultores. Pero esto no  fue lo esperado ya que los dueños de hoteles se aprovecharon de la situación y les cobraban a los turistas por cada parcela que visitaban.
Con aproximadamente 12 años  de cultivar con esta nueva manera, el estilo de vida de los agricultores a cambiado; ya que hay menos enfermedades, pues ya no se utilizan químicos.  En la actualidad están optando por crear nuevos cultivos para ver si crece la demanda, ya que entre más ventas hay más ingreso y fuentes de trabajo.  Solo esperan que un día la agricultura orgánica sea conocida en todo el país a través de una campaña publicitaria.
Vivir entre hortalizas saludables, un clima agradable lejos del humo y el ajetreo de la cuidad puede ser una buena opción. Así como don Juan  Murcia se levanta de madrugada para ganarse el pan de cada día y a la vez ayuda al bienestar de las personas, también hay cientos de pobladores que han dejado su vida en este proyecto. 


Ahora quiero dejarte con esta pregunta:
¿Qué tipo de cultivos consumes orgánicos o tradicionales?




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